20 de marzo de 2019

CUENTOS Y SABIDURÍA DEL ERMITAÑO






Por: Roly Polanco Santana

El discípulo:- "Maestro, ¿en qué consiste el perfecto silencio?
El maestro: -"El mejor silencio consiste en tener un corazón amoroso que justifica siempre a su prójimo en paz. Cuando el corazón puede hacer callar el juicio constante de la mente en contra del prójimo, frena así la lengua ligera de su ego que lo sentencia".

El discípulo: -"Maestro dinos algo antes de que mueras sobre el dominio de sí mismo"
El maestro:-"El dominio sobre sí mismo no es posible si no trasciendes tu propia verdad".
El discípulo:-"Perdone usted, pero no hemos entendido nada"
El maestro:-"Es verdad"
Y dicho esto expiró en paz y con una sonrisa.



Roly Polanco S
¿QUÉ ES DISCUTIR? QUÉ MÁS DA

Hacía ya mucho tiempo que dos hermanos vivían en la montaña y cada semana se reunían para el ágape. Cierto día uno de ellos había oído discutir  a unos los lugareños y se preguntó cómo sería eso de discutir, pues nunca había sentido esa sensación, ni deseos. 
Aprovechando la reunión con sus hermanos ermitaños, les hizo la pregunta de cómo sería una discusión.
Uno de ellos el más entrado en años propuso lo siguiente:
-"Ves ese ladrillo, tú dices es mío y yo digo es mío y así se genera una discusión, si quieres probamos".
Y así el hermano tomó el ladrillo en la mano y le dijo:
-"Es mío este ladrillo".
-"Muy bien llévatelo"
Fin de la discusión y se retiró cada uno a su celda. 



DA LO MISMO

El Maestro está a punto de morir. Sus discípulos reunidos junto a su lecho le piden una última palabra. El Maestro abre la boca y pronuncia con dificultad: 

-“La Verdad es como un río.” El discípulo que iba a ser su sucesor le pregunta:
-“¿Cómo es que la Verdad es como un río, Maestro?” 
Él contesta suavemente:
- “Bueno, pues entonces la Verdad no es como un río”...
 Y muere con una sonrisa.






LAS TRES BARDAS 

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:

-"Maestro, quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…Sócrates lo interrumpió, diciendo:–¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de las tres bardas lo que me vas a decir?-¿Las tres bardas?-¡Sí!- replicó Sócrates-. 


La primera es la VERDAD… ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?-No… Lo escuché comentar a unos vecinos…-Pero al menos, lo habrás hecho pasar por la segunda barda, que es la BONDAD. ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?-No, en realidad no; al contrario…-¡Ah!- interrumpió Sócrates-.Entonces vamos a la última barda, la NECESIDAD.¿Es necesario que me cuentes eso?-Para ser sincero, no; necesario no es.-Entonces -sonrió el sabio-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido…

AUTOR DESCONOCIDO

A veces nuestra lengua es muy rápida. Recapacitemos antes de hablar. Qué diferente sería si todos hiciéramos pasar por las tres bardas lo que decimos, quizá diríamos un tercio de lo que decimos…

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