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lunes, 5 de junio de 2017

LA MEMORIA MOLECULAR, ¿MEDICINA BIODIGITAL DEL FUTURO?


¿Podrás imaginar un "fármaco virtual", en otras palabras, una medicina ciber o biodigital, que sea administrada por internet con los mismos efectos curativos que al consumirla de una farmacia?


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Benveniste (científico francés) cree tener evidencias para sugerir que algún día podría ser posible transmitir el poder curativo de las medicinas, tan solo por frecuencias y resonancias virtuales que nos llegarían a través de internet.

¿Pueden las moléculas comunicarse unas con otras, intercambiando información sin estar en contacto físico? El biólogo francés, Jacques Benveniste cree que sí, pero sus compañeros científicos todavía son escépticos.



Jacques Benveniste fue una vez considerado ser uno de los más respetados biólogos franceses, hasta que fue echado a la deriva de la corriente principal científica. Su caída comenzó en 1988, cuando enfureció a la comunidad científica con resultados experimentales en los cuales él tomó como evidencia sugerir que el agua tiene memoria.

Sus ideas fueron agarradas por homeópatas ansiosos de encontrar apoyo para sus teorías. En medicinas altamente diluidas, pero condenadas por puristas científicos. Ahora, curativo de las drogas que salvan vidas alrededor del mundo  por medio de el Internet. 
Benveniste cree tener evidencia para sugerir que algún día podría ser posible transmitir el poder 

Suena como ciencia ficción, y Benveniste tendrá mucho trabajo convenciendo a un mundo profundamente escéptico, de que él está en lo correcto. Sin embargo, comenzó su campaña, al anunciar la última investigación al salir de su Laboratorio Digital de Biología (Digital Biology Laboratory) cerca de París, a una audiencia de científicos en el Teatro Pippard para Conferencias en el Laboratorio Cavendish para Físicas en la Universidad de Cambridge.

Benveniste sugirió que los efectos específicos de moléculas biológicamente activas, tales como la adrenalina, nicotina y cafeína, y las firmas inmunológicas de virus y bacterias podían ser registradas y digitalizadas usando una tarjeta de sonido de computadora. Un tecleado más tarde, y estas señales pueden volar todo el camino a través del globo por cortesía del Internet. Sistemas biológicos lejos de sus moléculas activadas pueden, entonces  sugirió el, ser detonadas simplemente poniéndoles las grabaciones.







Benveniste ha interpelado a la comunidad científica sugiriéndoles algunas preguntas aparentemente infantiles: 

-¿Las moléculas pueden hablar, cómo sonaría su lenguaje? más específicamente. ¿Nosotros podríamos escuchar las conversaciones de las moléculas detrás de las puertas, registrarlas y volverlas a escuchar?

La respuesta a estas últimas tres preguntas es, según Benveniste, un resonante "Oui!"(Sí).



EXPLICACIÓN Y EXPOSICIÓN DE LA TEORÍA 

El sugirió, además, que estas “grabaciones” pueden hacer que las moléculas respondan de la misma manera que lo hacen cuando reaccionan. Contradiciendo la manera en que piensan los biólogos que pueden ocurrir las reacciones bioquímicas, el afirma que las moléculas no tienen que estar en cercana proximidad para afectarse unas a otras.

“Es como escuchar a Pavarotti o Elton John,”, explicó Benveniste. "Nosotros escuchamos el sonido y experimentamos emociones, ya sea si es en vivo o en un disco compacto.”


Por ejemplo, la cólera produce adrenalina. Cuando las moléculas de adrenalina se unen a los sitios receptores, fijan una cadena de acontecimientos biológicos que, entre otras cosas, hacen que los vasos sanguíneos se contraigan. 





La explicación de Benveniste comienza lo suficientemente inofensivo con una analogía musical. Dos cuerdas, muy juntas, en frecuencia, producirán una “pulsación”. La longitud de esta pulsación se acrecienta al aproximarse ambas frecuencias una a otra. Eventualmente, al ser iguales, el golpe desaparece. Este es el modo en que los músicos afinan sus instrumentos, y están constantemente vibrando y emitiendo radiación infrarroja de una manera altamente compleja.

Sin embargo, precisamente por la complejidad de sus vibraciones infrarrojas, las moléculas también producen frecuencias de “pulsación” mucho más bajas. Resulta que estas pulsaciones están dentro del rango audible para el humano (20 a 20,000 Herz) y son específicas para cada diferente molécula.

Si las moléculas pueden difundir, entonces deberían de ser capaces de recibir. La difusión específica de una especie molecular será recogida por otra, “sintonizada” por su estructura molecular para recibirla. Benveniste llama esto correspondencia o similitud de difusión con recepción “co-resonante”, y dice que funciona como un equipo de radio. Así, cuando usted sintoniza su radio en, digamos, Clásicos FM, ambos, su sistema y la estación que transmite, están vibrando en la misma frecuencia.



¿Cuál es, entonces, la función del agua en todo esto?

Benveniste explica esto, señalando que todas las reacciones biológicas ocurren en el agua. Las moléculas del agua rodean completamente a cada molécula colocada entre ellas. Una sola molécula de proteína, por ejemplo, tendrá un club de admiradores de por lo menos 10,000 moléculas del agua y ellas no solo están por allí. Benveniste cree que son los agentes que, de hecho, retransmiten y amplifican la señal biológica que viene de la molécula original.

Es como un disco compacto, por sí mismo, no puede producir un sonido, pero tiene sus medios de crearlo grabado en su superficie. Para que el sonido sea escuchado, necesita ser tocado a través de un amplificador electrónico. Y así como Pavarotti o Elton John están en el disco compacto sólo como una “memoria”,  el agua puede memorizar y amplificar las señales de moléculas que han sido disueltas y diluidas fuera de existencia.





Agrega Benveniste, los sistemas biológicos sí lo hacen. Hemos enviado la señal de la cafeína a través del Atlántico por telecomunicación estándar y  produjo un efecto.

El efecto es medido en un “sistema biológico”, tal como un pedazo de tejido vivo. Benveniste afirma, por ejemplo, que la señal de las moléculas de la heparina,  un componente del sistema de coagulación de la sangre, retrasa la coagulación de la sangre cuando es transmitida por el Internet desde un laboratorio en Europa hacia otro en los Estados Unidos. 



Si esto es cierto, indudablemente le hará ganar un premio Nóbel a Jacques Benveniste. Si no, el recibirá solamente más burlas y desprecio.

Las ideas de Benveniste son revolucionarias, muchas se  pueden decir que son heréticas o mal encaminadas y él parece no poder persuadir a sus críticos más ardientes. Aunque sus ideas puedan parecer lo suficientemente plausibles, ganará sobre sus enemigos, solo si sus resultados pueden ser replicados por otros laboratorios.

Hasta ahora, esto no ha sido hecho a satisfacción de sus muchos detractores.


LUC MONTAGNIER, HOMEOPATÍA Y MEMORIA MOLECULAR
Por suerte y pese a los fracasos aparentes y el escaso apoyo de la ciencia oficialista,  otros científicos serios y de renombre internacional, se suman a estas locuras llamadas Homeopatía y mal llamadas pseudocientíficas. 



Es el caso de Luc Montagnier, el virólogo francés que obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 2008 por descubrir el virus del SIDA (VIH), se apunta a la investigación más avanzada en homeopatía, la dilución de moléculas de ADN vírico en agua.



Montagnier, como Benveniste, afirma que el agua en contacto con una cierta substancia (en su caso ADN vírico) adquiere una serie de cambios estructurales (la “memoria” del agua) incluso en diluciones muy altas en las que se puede afirmar con rotundidad que ya no queda ninguna molécula en disolución. 

Afirma Montagnier que estos cambios estructurales se pueden medir gracias a las ondas electromagnéticas que producen y que su grupo de investigación las ha medido en autistas y algunos enfermos de Alzheimer, Parkinson y esclerosis múltiple.

En algunas entrevistas le han preguntado a Montagnier por Benveniste ha sido claro “creo que Benveniste tenía razón, el problema es que sus resultados no eran reproducibles al 100%.” ¿Homeopatía? Sí, claro, Montagnier afirma que “las diluciones altas de algo no son nada más que agua, son algo más ya que el agua presenta estructuras que “imitan” a las moléculas originales que tenía disueltas.” ¿Pseudociencia? No, “no es pseudociencia, no es charlatanería, se trata de fenómenos “reales” que merece la pena estudiar en más profundidad.”



MÁS CIENTÍFICOS QUE APOYAN A BENVENISTE




El tiempo dirá la última palabra, lo que ahora es una pseudociencia, luego todos lo verán como algo natural y científico, así ha sido durante milenios con todos los adelantados a su época, pensadores, teólogos, filósofos, científicos y artistas. 







Fuentes de información:
https://www.bibliotecapleyades.net/salud/esp_salud38.htm
http://francis.naukas.com/2010/12/23/flaco-favor-a-la-ciencia-el-premio-nobel-luc-montagnier-se-apunta-a-la-homeopatia/