Seguidores

domingo, 4 de junio de 2017

EL DRAMA DE LO SEXUAL EN EL SER




Nada se repite en el fractal del universo humano, cada alma se expresa en lo físico con un diseño único. Es una belleza exterior que nos atrae, extaciándonos en ese otro y reconociendo aquello que ya somos. Esa belleza nos enamora y no es sólo producida por lo físico, sino por una vibración misteriosa interna, que va más allá del eros.

El amor siempre se da al reconocerte y verte en ese otro.

Lo sexual instintivo y "salvaje", mientras estemos en lo humano, no pasará, porque es un modo de expresión que hemos decidido de manera inconsciente de auto-conservación, es como un papel dentro de una obra de teatro...

El drama del sexo en esta "realidad" no es por casualidad, ya que está muy relacionado con nuestra esencia más interna. Por eso, nos crea karmas cuando no se genera Dharma, así es como se crean deudas y traumas ancestrales que heredamos y traemos de vidas pasadas...
Es dado este conflicto, por la separación que hemos creado, el "drama sexual" y está en correspondencia con el segundo Chakra, vórtice energético vinculado a la "tierra", por eso está estrechamente ligado a nuestras relaciones humanas más intensas. Son los vínculos con el padre y la madre, con los hermanos y amigos y en todos esos casos está presente la atracción por lo sexual, de tal forma que esa belleza es la inteligencia emocional que nos da placer y produce Amor como el fruto sagrado.





Por ejemplo: Tu esposa o esposo de hoy, puede que en vidas anteriores haya sido tu padre o tu abuelo... Nada es por casualidad, ya que el Ser Eterno poco a poco va comprendiendo la maravilla del amor en todos los roles y etapas históricas del tiempo lineal. Se descubre en contacto con "ese otro" siempre diferente.

Esta experiencia en lo orgánico visible, va renaciendo nuevamente hacia lo más sutil, en definitiva, lo que ya era y siempre ha sido, pero ahora sin la necesidad y mediación del eros con sus polaridades y expresiones de masculino y femenino.