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martes, 19 de enero de 2016

EL MENSAJE OCULTO DE LAS LEYENDAS Y LOS CUENTOS



EL PODER DE LAS TINIEBLAS ES EFECTIVO, MIENTRAS SE MANTENGA OCULTO.



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Todos hemos crecido, escuchando esas leyendas y cuentos que nos han inspirado y ayudado a soñar, a ser más inspirados, creativos y por supuesto a imitar  a esos héroes y príncipes. Pero nada es  por casualidad y cada uno de esas anécdotas encierran una enseñanza esotérica, unos códigos  que pudieran iluminar el drama del ser humano.

La simbología y la metáfora está presente en cada uno de ellos. Por eso trataré con este trabajo de dar algunas pistas con algunos ejemplos que he escogido que ilustran de manera dramática el conflicto de la humanidad, desenlaces y moralejas que una vez más, nos harán meditar y arrojarán luz sobre nuestros propios dramas.


En la mitología griega, Eurídice era una ninfa auloníade de Tracia. 

Un día Orfeo la conoce y ambos se enamoran. El día de su boda, Eurídice sufre un intento de rapto por parte de Aristeo, un pastor rival de Orfeo. Ella escapa, pero en su carrera pisa inadvertidamente una víbora que le muerde un pie y le provoca la muerte.

Si nos remitimos al libro del Génesis, es en el contexto del juicio, después de la Caída, que el SEÑOR Dios maldice a la serpiente. 

"Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar " (Génesis 3:15)


Orfeo es imagen del Ser superior, de la divinidad interna que todos llevamos. Representa al galán, al príncipe, al héroe que aparece en casi todas las obras épicas de la antigüedad.



Vemos a Orfeo que desesperado, decide bajar al inframundo a buscar a su amada. Al llegar, pide a Caronte que lo lleve en su barca hasta la otra orilla de la laguna Estigia, a lo que Caronte se niega. 

Orfeo comienza a tañer su lira provocando el embelesamiento del barquero, quien finalmente accede a cruzarlo al otro lado. De la misma manera convence al can Cerbero, el guardián del infierno, para que le abra las puertas de éste. Ya frente al dios Hades, Orfeo suplica por su amada. Hades accede, embelesado por su lira, pero pone como condición que Orfeo no contemple el rostro de Eurídice hasta tanto ambos no hayan salido de los infiernos.




Orfeo atraviesa todo el inframundo en su camino de salida, pero antes de llegar a la última puerta no puede contener su impaciencia y mira hacia atrás para ver el rostro de Eurídice. 

En ese momento ella le es arrebatada, se convierte de nuevo en sombra y él es expulsado del infierno, quedando definitivamente separado de su amada.




Así, sin motivo alguno por el cual vivir, vaga por el mundo con su lira hasta cruzarse con las Ménades, séquito del dios Dioniso, quienes le piden que toque alguna pieza de su repertorio. Como Orfeo se niega, éstas le cortan la cabeza y la arrojan al río.
Pero la historia dice que aún se puede oír el sonido dulce y suave de su voz.

Esta historia no es por casualidad. Eurídice representa al alma dormida, atrapada por las tinieblas, Orfeo es, como siempre, el Logos,  s
u lira es un arquetipo del enamorado, representa al Amor, fijaros que no es una espada, es un instrumento musical, es la belleza y la manifestación del amor, esa es su arma.

¿Interesante verdad? 

MENSAJE OCULTO DE LA LEYENDA DE ORFEO:

Las tinieblas tienen un plan macabro, es cierto, pero solo se puede llevar a cabo y ser efectivo, desde la ignorancia y el desconocimiento de aquellos potenciales internos del ser.

Caronte le obedece, pues sabe que no se puede negar ante la belleza de su música inspirada, su petición es concedida y le cruza en su barca. Aún los perros rabiosos del infierno le obedecen y todo esto como para darnos una enseñanza:

La oscuridad no puede ir hacia la luz, por eso, la luz debe manifestarse de entre las tinieblas. 

Debemos saber y estar preparados para conocer todas estas cosas ocultas. Es como cuando crecemos en una familia y nos damos cuenta de que nuestros padres no son perfectos como los veíamos en la infancia. 

Porque de todas maneras, debemos ir al encuentro de esa otra parte oscura, pues también existe y debe emerger. Ese es el reto, aprender a vivir con ella con valentía, sin escandalizarnos, sin juzgar, sin "mirar hacia atrás", pues forma parte del conjunto. 

LAS ENSEÑANZAS SECRETAS DE LOS CUENTOS


SIGNIFICADO ESOTÉRICO DE "LA BELLA Y LA BESTIA": 

En la "Bella y la Bestia", se puede apreciar un amor que va más allá de toda lógica.
Es la luz que acepta a la oscuridad y va a su encuentro. Este monstruo solo puede transfigurarse por el amor de la "bella". O sea, "el amor bello", porque es imposible existir sin belleza. Belleza es más que estética; posee una dimensión ética y mística.






Uno de los grandes apreciadores de la belleza fue Fiodor Dostoyevski. La belleza era tan central en su vida, nos cuenta Anselm Grün, monje benedictino y gran espiritualista, en su último libro "Belleza: una nueva espiritualidad de la alegría de vivir" (Vier Türme Verlag 2014) que el gran novelista ruso iba todos los años a contemplar la hermosa Madonna Sixtina de Rafael. 




Dostoyevski permanecía largo rato en contemplación delante de esa espléndida obra. Tal hecho es sorprendente, pues sus novelas penetraron en las zonas más oscuras e incluso perversas del alma humana, pero lo que en verdad lo movía era la búsqueda de la belleza. Nos legó esta famosa frase:

 “La belleza salvará al mundo”, escrita en su libro El idiota. 

 Resulta interesante cómo esta Madonna Sixtina de Rafael guarda una gran similitud estética con la venus de Botticelli. Las dos obras y temas representan el encanto del alma, la ingenuidad presente en la forma que enamora y cautiva. El cuerpo humano es templo, es sagrado y en este caso, lo femenino vendría a ser su mejor representante y exponente, porque es seductor, sensual y cautivador a los ojos físicos.

La belleza enamora, puede que sea un fenómeno cultural, es cierto, pero también responde a modelos fractales que vienen de eternidades. Todo parece indicar que hay líneas universales y patrones geométricos con una gran carga emotiva, que nos seducen. No es por casualidad que esas curvas femeninas inciten al contacto y por ende, atraen como resultado al varón, la fecundidad, la procreación y la propagación de las especies.  




En el caso de Jesús, es un sembrador de belleza. “Él fue un ejemplo de belleza y la implantó en el alma de las personas para que a través de la belleza todos se hiciesen hermanos entre sí”. 

Dostoyevski no se refiere al amor al prójimo; al contrario, es la belleza la que suscita el amor y nos hace ver en el otro un prójimo al que amar.

Pero son muchos los cuentos que nos han transmitido de generación en generación, algunos se pierden en el tiempo. En las culturas de la humanidad se pueden encontrar vestigios de estas leyendas, como es el caso de los Mitos y Leyendas de la antigüedad clásica griega y romana, que invito a revisar y analizar con nuevas miras y perspectivas.


JESÚS Y MARÍA MAGDALENA, SIGNIFICADO ESOTÉRICO.

Vemos en numerosos frescos y cuadros de la antigüedad a Jesús y María Magdalena que van juntos, entrelazados y amorosos.

Porque Jesús y María Magdalena son prototipos de las dos energías, son sus exponentes cósmicos. Vemos que están dentro de la estrella de David, que en sus orígenes tuvo un sentido mágico: se colgaba en las paredes para ahuyentar a los malos espíritus y los alquimistas la usaban para representar la conexión entre cielo y tierra.








En esta pintura clásica del Renacimiento, Jesús es imagen de los chakras superiores, energía masculina, luego la Magdala es la madre tierra, chakras inferiores. 

En las pinturas con esta temática nada es por casualidad, todo responde a conceptos de geometría sagrada. María M. está a los pies del maestro, le unge con aceite y le besa, no es sumisión, es comunión. Vemos a Jesús que apunta al cielo y está de pie, representa a la humanidad que se levanta resucitada cuando reconoce la divinidad hecha carne...


 María M. representa al hombre-mujer (Tierra, hechos del polvo), caído, maltratado, agobiado por la tercera dimensión. Es juzgada por el poder oscuro y su llanto es imagen del bautizo y las aguas purificadoras del río Jordán, (espina dorsal por donde pasa y atraviesa el aceite sagrado, la energía kundalini o Espíritu Santo).


María M. es por tanto, el encuentro a través de la intuición del corazón, cerebro derecho, preludia al hombre del cántaro de la "era de acuario" (agua) por venir, será la era del encuentro y de la integración masculino-femenino. Occidente y Oriente han de toparse como extremos al fin que son.






Esta conjunción entre Jesús y María M. nos recuerda también el infinito que se concentra en dos, estableciendo un lazo (ocho acostado).








SIGNIFICADO ESOTÉRICO DE "BLANCA NIEVES..." Y "LA BELLA DURMIENTE":


Un cuento que resulta muy interesante es “Blanca Nieves y los siete enanitos”. Blanca Nieves es el sol que se descompone en siete colores, los enanos que la ayudan, viven en lo profundo del bosque oscuro, representan los siete chakras también ocultos, ubicados en el cuerpo humano.




El príncipe debe encontrarla, besarle y así romper el hechizo de la bruja malvada y oscura. En este cuento también se repiten casi todos los paradigmas y simbologías, pero mejor nos vamos a detener en el mensaje que para mi entender, es lo más significativo de este gran cuento y es el número siete.

EL NÚMERO SIETE ES UN MENSAJE PROFÉTICO

¿El número siete acaso es un número mágico? Desde la antigüedad, este dígito encerró un halo de misterio. Para Pitágoras era “el número perfecto”, Alighieri lo usaba en sus obras y la Biblia lo menciona con frecuencia.

El siete es considerado un número mágico porque se compone del sagrado número 3 y del terrenal número 4 estableciendo, así, un puente entre el cielo y la tierra. Si asociamos el número 4 a la tierra con sus cuatro elementos y sus cuatro puntos cardinales, con el sagrado número 3 que simboliza la perfección, llegamos al número 7, que representa la totalidad del universo en movimiento.





Desde la antigüedad, este dígito encerró un halo de misterio. Para Pitágoras era “el número perfecto”, Alighieri lo usaba en sus obras y la Biblia lo menciona con frecuencia. ¿Qué secreto oculta? De las siete maravillas a los siete pecados capitales, las claves de una cifra que tiene poder en sí misma.

El 7 es considerado un número mágico porque se compone del sagrado número 3 y del terrenal número 4 estableciendo, así, un puente entre el cielo y la tierra. Si asociamos el número 4 a la tierra con sus cuatro elementos y sus cuatro puntos cardinales, con el sagrado número 3 que simboliza la perfección, llegamos al número 7, que representa la totalidad del universo en movimiento.









Otro muy ilustrador sería “La Bella durmiente”.

Vemos a un príncipe, imagen del Cristo, que llega hasta la habitación de la princesa y la despierta con un beso. Es el encuentro y la conexión entre el Alma dormida con la totalidad, es el sueño y la noche oscura de la que habla San Juan de la Cruz, es la sustancia (melatonina) que segrega la Pineal en estado de sueño o por la “noche”. 

La habitación es el Tálamo, de ahí que esta "bella durmiente" nos recuerde a la glándula Pineal. 




Esta pequeña glándula está ubicada en el epitálamo cerca del centro del cerebro, entre los dos hemisferios, metida en un surco donde las dos mitades del tálamo se unen.

Los dos hemisferios, derecho e izquierdo, son lo masculino y lo femenino que deben reconciliarse. Es la unidad entre el Oriente y el Occidente,  la razón y la intuición que van al encuentro y el beso es lo que lo sella.




El príncipe debe atravesar todos los embrujos de la macabra bruja que lo ha encantado todo tras la ilusión de las tinieblas. Nuestro héroe debe adentrarse por senderos cubiertos de espinos, zarzas que por momento tal parece que le quieren devorar. Hasta llegar a la doncella que duerme profundamente tras un velo o manto. (Algunas versiones de pintores famosos, ilustran el momento del encuentro, representando a la princesa durmiente que yace protegida por un velo.)

 El "VELO" es el nombre que se le aplica a la activación de la glándula pineal, mediante sesiones de oscuridad prolongada, hasta lograr ver los objetos a pesar de la falta de luz. "Tras un entrenamiento de varias sesiones -relata un sujeto en prueba de adaptación VELO-colocaron ante mis ojos un objeto que no llegué a reconocer, antes de quedar sumergido completamente en las sombras".


"El velo mantenía oculta en un principio la manera cómo Dios gobernaba la creación; pero cuando se rasgue y aparezca lo del interior, quedará desierta esta casa o más bien será destruida. Mas la divinidad en su conjunto no huirá [de] estos lugares (para irse) al Santo de los Santos, pues no podrá unirse con la [luz acrisolada] ni con el Pleroma sin [mancha]. Ella [se refugiará] más bien bajo las alas de la cruz [y bajo sus] brazos. El arca [les] servirá de salvación cuando el diluvio de agua irrumpa sobre ellos". (Evangelio apócrifo de Felipe)
Este VELO nos recuerda también al templo de Salomón:

Cuando Jesús murió, el velo se rasgó en dos, y Dios se retiró de ese lugar para no volver a morar en un templo hecho por manos humanas (Hechos 17:24). Dios terminó con ese Templo, su adoración y su sistema religioso, y el Templo y Jerusalén fueron dejados “desolados” (destruidos por los romanos) en el 70 d.C. justo como Jesús había profetizado que sucedería en Lucas 13:35. 




Pero esta simbología de "VELO" es muy extensa y esotérica, por lo cual merece un estudio más profundo.


El tema aquí como siempre, es retornar a la Fuente de luz pura y de amor. Empezar a perdonarse y por consiguiente, perdonar esa "humanidad caída" que también llevamos dentro. 

Somos el mito y la leyenda, porque sombras y luces se reconcilian solo desde el amor universal.

Esas tinieblas, esos monstruos, también los llevamos todos y no nos pueden tocar, en tanto estemos despiertos y descubramos a nuestro maestro sabio interno. 

Mito, leyenda, metáfora, tenemos ejemplos de sobras, mensajes que debemos descodificar. Es el caso del maestro Jesús, el cual desciende a los infiernos para demostrarnos que nada nos puede afectar, baja en la apariencia de la naturaleza humana, en la carne, pero transfigurada, resucitada. 

A semejanza de Orfeo que desciende por amor a Eurídice, Jesús le supera y lo hace por amor a la humanidad, un amor cósmico que trasciende al eros, belleza que no tiene igual.