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jueves, 2 de octubre de 2014

CURAR EL PASADO DESDE EL PRESENTE



Lo que fue, funcionó en su momento. Era la apuesta y "verdad" de unas circunstancias, pues en realidad no hay errores si podemos transmutarlos.
De todas maneras, dado el grado de creencia y niveles de conciencia, moralidad y otros factores culturales, siempre sería terapéutico pedir perdón y decir "lo siento", es sano y auto-curativo, pero lo que no recomiendo es hacerlo desde el sentimiento de nostalgia, pérdida o culpa. El ideal es aceptar esa experiencia vivida, no como buena o mala, sino como algo que se ha elegido tras acuerdo mutuo.
La madurez del Ser persona implica libertad, pero unida y relacionada directamente con todo lo vivido en el pasado, sin resentimientos, sin victimismos.
Asumir e integrar todo ese conjunto de experiencias vividas es un paso muy importante para que se realice la alquimia de la curación cuántica.
Toda separación afectiva, enfermedades, precariedades de todo tipo, son un llamado a la curación interna. Esas manifestaciones se vienen produciendo y creando mucho antes, tan solo son la punta del iceberg, son la causa de múltiples y pequeñas acciones, sentimientos consentidos y prolongados.

POR TANTO, LA CRISIS EXTERIOR QUE VES, ES UNA ALERTA PARA INVESTIGAR Y ANALIZAR SUS CAUSAS SIEMPRE DESDE EL INTERIOR QUE NO VES, PERO QUE A GRITOS CLAMAN TU ATENCIÓN.

Un mismo problema se puede crear, recrear y convertir en un reto de múltiples probabilidades diferentes para cada persona. Se asemeja a un pintor que prepara y elige su gama cromática en dependencia de sus estados anímicos. Son los mismos colores y pinceles, pero cada cual le da una solución posible y diferente. Por tanto, el drama y la intensidad del problema lo propone cada artista creador. Lo que el problema no es en sí el problema, sino que depende del observador que lo ha creado.