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sábado, 6 de septiembre de 2014

SOLO LO QUE ES INFINITO



RECUERDA PEQUEÑO MÍO QUE HABÍAMOS ACORDADO ENCONTRARNOS EN MEDIO DE LA OSCURIDAD.
¿POR QUÉ TE PREOCUPAS ENTONCES?, YA SABÍAS QUE YO ESTARÍA AHÍ EN ESE PUNTO QUE MÁS TEMES, PARA ELEVARTE CON MIS ALAS Y CONDUCIRTE HACIA LA LUZ.



SOLO LO QUE ES INFINITO PUEDE COLMAR NUESTRAS VASIJAS "FINITAS".
Seguir recordando eso que somos y habita en nuestro interior, nadie ni nada nos puede dar la felicidad, puesto que ¿Acaso se le puede dar más luz a un diamante? El oro no necesita demás aditamento y belleza.
Todo lo que se añade es una cáscara, un caparazón, pero no lo valora, estos minerales poseen en si toda la belleza y encanto. Así es lo que llevamos dentro, encontrarlo es la tarea, pues nos han separado, nos han dicho que está afuera y ese es el mayor engaño que se le puede hacer a alguien, total despiste para el Alma que se debate en una continua búsqueda, de un amor "perdido" y "extraviado". Esa es la amargura, ese es todo nuestro drama y así vamos pidiendo y pidiendo cosas, tratando de llenar un "vació infinito" con aditamentos y añadiduras perecederas.

SOLO LO QUE ES INFINITO PUEDE COLMAR NUESTRAS VASIJAS FINITAS, SOLO LO INABARCABLE PUEDE TOMAR LA FORMA Y TRANSFIGURAR LA MATERIA EN LUZ. 

En lo que no es aparente se encuentra la vacuidad de lo que ES, cuando cerramos los ojos solo vemos oscuridad, pero si insistimos comenzaremos a notar un punto de luz que surge de en medio de esas tinieblas.
Se cuenta que los antiguos se encerraban en pequeñas celdas bajo tierra y salían iluminados.
Paradoja de la creación, que solo entrando en las tinieblas se divisa la luz, solo permitiendo ese vacío llegamos a la totalidad, en el desapego te encuentras con la unidad, en el caos y el desorden aparece la perfección y belleza de la geometría sagrada.
Solo si puedes descender llegarás a las alturas, pues yendo por donde no es, te toparás con lo que ES, dejar de oír los ruidos y "chismes" de afuera para escuchar la sinfonía de la magia interna, si te identificas con la forma que ves, perderás la sabiduría que ha creado la sustancia que no ves.