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miércoles, 19 de marzo de 2014

¿QUÉ PASA EN NUESTRO CEREBRO CUANDO MEDITAMOS?



La meditación no sólo puede tener propósitos religiosos sino estar también enfocada en el mantenimiento de la salud física o mental, e incluso puede tener propósitos de conexión cósmica para encontrar respuestas a preguntas universales que a lo largo de la historia el ser humano se ha hecho.

Existe una amplia variedad de guías y enseñanzas 
para la meditación, que van desde las que se presentan en las religiones hasta las terapéuticas, que pasan por las ideologías propias de ciertos individuos. Estudios científicos han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria y mejorar el sistema inmunitario y la salud en general. A continuación, te enumeramos tres beneficios a nivel cerebral de la meditación:


Empatía.
 Cuando meditamos aumenta de manera notable la actividad neuronal en áreas del cerebro implicadas en la empatía, es decir, en la capacidad de ponernos en el lugar de los demás. Concretamente, científicos de la Universidad de Emory usaron resonancia magnética para estudiar el cerebro de personas que meditaban y comprobaron que, en comparación con quienes no lo hacían, tenían más activas las neuronas de la corteza dorsomedial prefrontal y el giro frontal inferior, dos estructuras que participan en el reconocimiento del estado emocional de las personas que nos rodean.

Aprendizaje.
 
Según recogía hace poco un artículo de la revista Mindfulness, investigadores de la Universidad George Mason (EUA) han demostrado que practicar meditación antes de clase ayuda a que los estudiantes universitarios se concentren mejor y retengan mejor los contenidos que imparte el profesor, por lo que recomiendan meditar durante seis minutos antes de entrar al aula.

Conexiones. 
La meditación aumenta la plasticidad neuronal y mejora la coordinación entre las células del cerebro, según un reciente estudio publicado en la revista PLOS One basado en resonancia magnética cerebral con espectroscopia, una técnica que permite medir sustancias químicas en una determinada región del cerebro.

Los autores del trabajo identificaron un incremento significativo de la conectividad a nivel de las fibras de la sustancia blanca, que comunican ciertas estructuras profundas, como el tálamo, con la corteza parietal superior izquierda, la parte del cerebro que controla la consciencia de uno mismo.

Además, los experimentos revelaron que el mioinositol está aumentado en el cíngulo posterior de los meditadores. Este cambio neuroquímico podría ayudar a regular la respuesta inmune y reducir la ansiedad y la depresión, según los investigadores.

Mioinositol

Nutriente del complejo de la vitamina B que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar y mantenerse sano. El mioinositol ayuda a que las células elaboren membranas y respondan a los mensajes que llegan de su ambiente. Tiene la misma composición química que la glucosa (la fuente principal de energía de los organismos vivos), pero los átomos se organizan de distinta forma. Se encuentra en los frijol, los guisantes, el arroz pardo, el salvado de trigo y las nueces. Es soluble en agua (se puede disolver en agua) y se debe tomar todos los días. El mioinositol está en estudio para prevenir el cáncer. También se llama inositol.

                                                         

Cuando meditamos nos liberamos de la respuesta de “luchar o huir” (asociada con la ira o la ansiedad) y nos hundimos en la respuesta de relajación: respiración lenta, ritmo cardiaco y presión sanguínea regulada, relajación muscular.


Durante la meditación se producen cambios en la actividad de las ondas cerebrales que son bastantes diferentes a las pautas de simplemente descansar o dormir.

Pasamos la mayor parte de nuestro día cotidiano funcionando en la longitud de onda Beta. Si tenemos un día difícil, estaremos altos más que bajos en la escala Beta, porque cuanto mayor sea el esfuerzo o el stress, mas elevada y más veloz será la frecuencia.

Beta es nuestra mente cotidiana, asociada con pensar, planificar, hacer, concentrarse, resolver problemas y generalmente centrarse en el mundo externo y satisfacer sus exigencias.

El estado Beta no es un estado particularmente desagradable o incomodo, siempre que usted no vaya demasiado alto o permanezca demasiado tiempo en el sin decaer.

Entonces lo que sucede cuando nos relajamos en que nuestras ondas cerebrales disminuyen la velocidad hasta la frecuencia menor que llamamos Alfa.

Así como las ondas Beta se hallan asociadas con estar en actividad, el estado Alfa se experimenta como sentimientos de bienestar, en particular, de no estar sometido a presión.

Si disminuimos la velocidad aun más que en Alfa (debajo de 7Hz) entramos en la onda de longitud Theta, el estado semidormido o de sueño.

Cuando estamos en un sueño profundo y sin actividad onírica nuestras ondas cerebrales han disminuido la velocidad hasta 0,5 y 4 Hz, que es la amplitud Delta.

Alfa es el estado más agradable mientras se permanece consciente.


CUANDO MEDITAMOS , LA QUÍMICA DE NUESTRO CEREBRO CAMBIA.

                                                                

“Cuando meditamos, la química del cerebro cambia”
Por Deepak Chopra

“Si nuestros pensamientos son caóticos, el cuerpo reaccionará de igual manera; si los pensamientos son de alegría y armonía, el cuerpo responderá en consecuencia y el sistema inmunológico estará mejor preparado contra la enfermedad. Durante siglos hemos creído que la mente está localizada en el cerebro. Sin embargo, lo que la ciencia moderna está demostrando es que la mente está presente en todas las células del cuerpo”, afirma el líder de nueva conciencia.


El cuerpo físico -afrima- está atravesado por todas nuestras creencias y realidades interiores, por todo lo que comemos, leemos, pensamos, sentimos, imaginamos, etc. “Esto quiere decir que los pensamientos no sólo están en el cerebro sino que constantemente están afectando cada célula de nuestro cuerpo”, dijo:

Algunas reflexiones sobre la entrevista a Deepak Chopra respecto al DIÁLOGO INTERNO

Usted se ha puesto a pensar... ¿Cómo es su diálogo interno? ¿Qué dice su mente a diario? ¿Cuál es el contenido de sus pensamientos?

El diálogo interno de muchas personas es sumamente agresivo, lleno de ira, culpa, miedo, tristeza, resentimiento o desprecio por sí mismo y por los demás. No es de extrañar que la salud de estas personas sea frágil o que, incluso, puedan llegar a sufrir ataques cardiacos a temprana edad o a desarrollar enfermedades agresivas como el cáncer.

“Si nuestros pensamientos son caóticos, el cuerpo reaccionará de igual manera; si los pensamientos son de alegría y armonía, el cuerpo responderá en consecuencia y el sistema inmunológico estará mejor preparado contra la enfermedad”, “Durante siglos hemos creído que la mente está localizada en el cerebro. Sin embargo, lo que la ciencia moderna está demostrando es que la mente está presente en todas las células del cuerpo”, dijo. El cuerpo físico -añadió- está atravesado por todas nuestras creencias y realidades interiores, por todo lo que comemos, leemos, pensamos, sentimos, imaginamos, etc. “Esto quiere decir que los pensamientos no sólo están en el cerebro sino que constantemente están afectando cada célula de nuestro cuerpo”, dijo:

“Cuando meditamos, la química del cerebro cambia”. Si ahora tenemos presente que la humanidad esta en profundos cambios, será mas fácil asumir todas las sensaciones y dolores que ello implica, este momento es muy similar a una madre a punto de dar a Luz: Todo su cuerpo se prepara para permitirle al niño nacer y a la vez el nuevo ser convoca toda su fuerza vital para poderse desprender del lugar que conoce y nacer a la vida. Así madre e hij@ inician un nuevo ciclo, el tiempo de gestación termina dando paso a un nuevo ser y a un nuevo ciclo. Literalmente estamos naciendo, nuestros cuerpos se están transformando en Luz y para que ello deje de ser doloroso necesitamos abrir los canales de parto, que son nuestras mentes y despejarlas de las viejas creencias. La vida, a pesar de todas las resistencias que queramos tener nos conduce al lugar que nos corresponde, depende de nosotros la forma en que lleguemos.

A estrenar cuerpo

Cuando observamos un río, parece que fuera siempre el mismo, pero en realidad es siempre distinto. Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo “Creemos que habitamos el mismo cuerpo siempre, pero la realidad es que nuestras células son como un río que fluye, que está en constante renovación. El cuerpo en que vivimos hoy no es el mismo de hace una semana, de hace un mes o hace un año, porque las células viejas mueren y son reemplazadas por nuevas”.

El 98% de los átomos de nuestro cuerpo: - se renuevan. Tenemos nueva piel cada mes. Tenemos nuevos átomos en nuestra estructura ósea cada tres meses. Y los átomos de nuestro ADN (carbono, hidrógeno...) cambian cada seis semanas. Así pues, en sólo 1 año hemos cambiado prácticamente todo nuestro cuerpo.

Para Chopra, incluso nuestra genética puede cambiar. No estamos condenados a desarrollar enfermedades hereditarias, éstas son como interruptores que podemos encender o podemos mantener apagados para que no afecten de forma negativa nuestra vida.

Tenemos voz y voto sobre nuestro bienestar total: “Está en nuestras manos transformar el contenido de nuestros pensamientos, podemos alimentarnos mejor, relacionarnos mejor con los demás, hacer felices a otras personas y tener hábitos de vida más sanos para que nuestras nuevas células tengan nueva y mejorada información”.

Concluye que: Podemos vivir en un nuevo y mejorado cuerpo si así lo decidimos e igualmente podemos vivir en una nueva y renovada tierra si cambiamos las creencias. Somos parte de la naturaleza y todo en ella se corresponde con un orden perfecto y cada uno de nosotros forma parte de ese orden, en esencia ni nos sobra ni nos falta nada para vivir la magnificencia de la vida, solo hemos de permitirnos silenciar nuestros continuos diálogos y entrar en el nivel del silencio mental, a través del cual la vida se percibe de otra manera, que no recordamos debido al ruido que produce el continuo devenir y choque de multitud de pensamientos. Solo en la naturaleza el ser humano puede encontrar su verdadera esencia.

Somos energía

“Las partículas del cosmos no son estáticas, hay infinitas posibilidades. Podemos cambiar la realidad con nuestra conciencia”: Cuando vamos al cine, en la pantalla vemos imágenes que parecen muy reales porque nuestro cerebro experimenta la continuidad. Pero, en realidad, esas imágenes son sólo fragmentos de luz en movimiento.

Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo: lo percibimos como un hecho físico, pero en realidad está compuesto por moléculas, las cuales están conformadas por átomos, y éstos a su vez están hechos de partículas sub atómicas que vibran a diferentes velocidades. Y si seguimos adentrándonos en las profundidades, lo que encontraremos es energía.

Así pues, lo que creemos “material” no es físico, sino energía que percibimos de determinada forma por la configuración de nuestro cerebro.

Chopra da otro ejemplo para explicar este fenómeno: “Si tomo una foto con mi celular y la envío a una persona que está en la China, lo que estoy enviando es energía e información, esa es la base de toda la tecnología de nuestra época: la constatación de que la energía y la información son reales, aunque no las veamos”.

¿Y esto cómo nos afecta? La mente consciente (a la que llegamos a través de la meditación) tiene acceso a la infinita energía creadora del cosmos. Si dirigimos nuestra intención hacia la paz, la salud, la abundancia, la generosidad, la compasión y la armonía, podremos transformar nuestras realidades físicas y espirituales, asegura el médico indio. 

                                  

La fórmula de la felicidad


Creemos que cuando tengamos salud, éxito, dinero y amor, seremos felices. “Todo lo contrario: si somos felices, tomaremos buenas decisiones que nos conducirán al éxito; forjaremos excelentes relaciones interpersonales y seremos más saludables...”

Si cambias tú, cambia tu mundo. El ‘mundo’ es la manifestación de nuestra conciencia colectiva y Podemos mejorarlo. Por eso repitió la fórmula de la felicidad que le oyó un día al Dalai Lama:

H=S+C+V. Donde H representa la felicidad, y es igual a S (puntos fijos) + C (condiciones de vida) + V (buenas elecciones).



Vamos por partes:

1. Puntos fijos: Desde que somos niños, nuestros padres entrenan nuestros cerebros para ver problemas u oportunidades. Sin embargo, podemos cambiar nuestra programación mental, podemos aprender a pensar diferente con ayuda de la meditación (cuando meditamos la química del cerebro cambia) y con un cambio en nuestras creencias de manera inevitable cambia la realidad que percibimos o proyectamos.
Si nos repetimos “nunca seré exitoso”, “nunca voy a encontrar a alguien que me ame”, esos pensamientos limitantes se volverán realidad tarde o temprano, pero podemos cambiarlos.

2. Condiciones de vida: tener buenas condiciones de vida materiales sólo es una parte de la felicidad. Por ejemplo, la gente de Colombia es más feliz que la de Estados Unidos, aunque este último tenga mejores condiciones de vida.

3. Buenas elecciones: La felicidad tiene qué ver con las decisiones que tomamos. Si actuamos en sintonía con nuestra expresión creativa, si nuestras acciones tienen propósito, significado y nos dan felicidad, caminamos en felicidad, por lo que podemos ver que la felicidad no es un lugar a donde podamos llegar sino la manera en que vivimos cada instante de la vida.

La receta de la felicidad

Al principio pensé que era una broma, pero poco a poco caí en la cuenta que hablaba en serio. Nos iba a dar la tan anhelada receta mediante la cual todos los seres humanos pueden ser felices. El auditorio estaba atento, al fin y al cabo esa era la razón por la cual muchos estaban ahí, una búsqueda espiritual cuyo objetivo final es precisamente la esquiva felicidad. El conferencista Deepak Chopra, médico alternativo ha logrado conjugar los principios de la ciencia moderna con la filosofía oriental en aras de la sanación mente–cuerpo. Estuvo dos días en Cali, en el marco del seminario Exposer junto con expertos nacionales e internacionales, reflexionando sobre el ser humano y la espiritualidad. Después de escuchar a la mayoría, la receta termina siendo muy similar.

Según Chopra la felicidad equivale en un 50% a predisposiciones mentales, 10% a las condiciones de vida y 40% a decisiones voluntarias. La mente está predispuesta genética y ambientalmente desde la temprana infancia, pero todo ser humano tiene el potencial de dejar ir las creencias y predisposiciones restrictivas, ello podemos lograrlo mediante la meditación y auto-observación del sistemas de creencias que sostenemos cada día. Este sencillo ejercicio, de observar las creencias, solo observarlas, permite que aquellas que son artificiales a la naturaleza sagrada del ser se disuelvan, como se disuelve el hielo bajo los rayos del sol. Así permitimos que aquello que somos y anhelamos en lo profundo del ser, se despliegue de manera natural y ocurra el milagro de ser quienes somos. Recordemos que el milagro es solo que todo vuelva al orden natural, donde cada uno de nosotros puede reconocerse como un aspecto Sagrado de Dios.

Si nuestros padres fueron personas negativas o depresivas y si ese fue el ejemplo en el hogar, existe la posibilidad de ser más propensos a repetir los mismos comportamientos, pero ello en verdad puede o no ser determinante, todo depende de que sistema de creencias trajo cada quien a la tierra, para en esta vida transformarlas si así lo desea y de esta forma impulsarse en la evolución espiritual ya que esta época que estamos viviendo como humanidad puede ser el fin, la continuidad de, ó el anhelado regreso al paraíso, depende que y en que estemos creyendo. De esta forma vemos que sin importar cuales han sido las experiencias vividas existen personas más positivas que encuentran oportunidades donde otras sólo ven obstáculos. La buena noticia es que por medio de la meditación y una reflexión profunda los limitantes mentales pueden ser transformados para superar esta o cualquier otra predisposición.

Por otra parte, las condiciones de vida no parecen ser tan determinantes para la felicidad. Es necesario tener la solvencia económica suficiente para vivir decentemente, pero tener mucho dinero no hace al ser humano más feliz sino esclavo de lo material.

Y finalmente están las decisiones voluntarias, aquellas que traen placer y sólo brindan una sensación de felicidad pasajera, y otras que conllevan a la realización personal, bien sea porque se compaginan con el significado y propósito de nuestras vidas o son una manifestación de nuestra creatividad.

Esto sin embargo no significa que somos felices solamente cuando hacemos lo que nos gusta, sino cuando nos gusta lo que hacemos.

Pero Chopra es consciente que la fórmula no es tan sencilla, pues los seres humanos somos propensos a una infelicidad existencial; podemos estar bien pero nos preocupa que mañana no seamos felices. Vivir a consciencia, es decir, en el presente, sin añorar el pasado, ni preocuparnos por el futuro, es el camino para vencer esta condición humana. Igualmente es esencial un equilibrio entre los diferentes aspectos de nuestras vidas: profesional, social, financiero, emocional, comunitario, espiritual y físico.

No solo en el aspecto físico se encuentra la salud como factor fundamental, la salud plena se refleja tanto en el cuerpo físico como en el entorno, en las relaciones, en los pensamientos, en las emociones y en el planeta entero, desde este contexto podemos ver que toda la humanidad esta actualmente en un proceso importante respecto a la salud, pues no podemos decir que estamos saludables mientras lo que se esta reflejando nos habla de cambios que tenemos que hacer si de verdad queremos formar parte del nuevo ciclo, un ciclo saludable y feliz. Todos los que en este momento estamos eligiendo participar de el estamos siendo puestos de frente a lo que ya no nos da felicidad, para así poder verlo y permitirnos soltarlo para continuar este viaje evolutivo.

Según Chopra, nuestro sistema inmunológico escucha la mente constantemente y reacciona a las señales que ésta le manda. La mente no sólo se encuentra en el cerebro, sino en todas las células del cuerpo; cualquier pensamiento negativo las afecta y puede llevar a la enfermedad. Una mente positiva y la paz interior son entonces fundamentales para una buena salud. Uno de los motivos, por los cuales somos honrados por el universo entero, es por la capacidad creadora que nos asiste, pero el desconocimiento de este potencial hace que se recurra a soluciones externas en el campo de la salud y en la vida cotidiana. La mejor medicina por lo tanto es la visualización consciente del cuerpo lleno de vitalidad y aceptar que la salud y la felicidad en general son fruto de una mente sana y que una mente sana es aquella que acepta la responsabilidad respecto a todos los aspectos de realidad que concierne a cada quien.

En últimas, somos los dueños de nuestra propia felicidad. Dependerá de cómo abordemos los acontecimientos que nos suceden en la vida, si les damos un matiz positivo o negativo y los transformarnos en vivencias enriquecedoras o en obstáculos inamovibles y ello siempre depende del sistema de creencias que hemos asumido. La anhelada receta se encuentra dentro de nosotros mismos, en nuestra capacidad de ser felices en las circunstancias actuales, así éstas no sean las más propicias en apariencia, pues si contemplamos la vida que estamos viviendo, dentro de un contexto evolutivo, sin esforzarnos podemos darnos cuenta que estamos al final de un ciclo, es algo parecido a un viaje el cual se correspondió con experiencias, que nos permitieron preguntarnos quienes éramos y hacia donde nos dirigíamos.

El final de este aspecto del viaje ha llegado y se supone que cada uno de nosotros hemos de tener las respuestas respecto a lo que sigue y como todos somos viajeros de la vida, podemos esperar que los caminos se abran para permitir que cada quien recorra el que ha elegido. Esta es la magia de este tiempo que llega a su fin, para permitir que la vida se exprese con creatividad, es decir sin miedo...Siempre depende al 100% de las creencias que hemos elegido, ya que estas creencias son el sello de las experiencias pues sin creencias no hay experiencias o todas las experiencias se originan en una creencia, esto es parte del pensamiento creativo, creatividad solo significa: Crea Tu Vida.
Artículo tomado de ://portal-ganesha.ucoz.com
Fuente: www.portaldorado.com