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jueves, 27 de marzo de 2014

¿POR QUÉ EL HOMBRE SUFRE?


Todo parece indicar que la causa del sufrimiento de la humanidad es EL OLVIDO DE SU DIVINIDAD INTERNA, el hombre sufre porque ha perdido el contacto o mejor dicho ha olvidado LO QUE ES.
¿ENTONCES QUÉ ES LO QUE SALVA AL HOMBRE DEL SUFRIMIENTO?
Cuando el ser humano descubre esa divinidad interna, de inmediato se produce el "salto cuántico" o milagro de la ILUMINACIÓN, el Ser persona toma conciencia de su TOTALIDAD y nuevamente comprende que no es una miserable criatura, limitada y desprovista de facultades.
EL HOMBRE CUANDO DESCUBRE ESA NATURALEZA DIVINA EN SU INTERIOR, SE CONECTA DE INMEDIATO Y EN CONCIENCIA CON LA FUENTE CREADORA DE DONDE HA SALIDO.
-Descubre sus potencialidades.
-Descubre sus dones internos.
-Descubre su misión y propósito en esta realidad.
-Descubre de dónde viene y hacia dónde va.
Mientras no sucede lo anterior  la criatura se verá acorralada y avasallada por el ego y sus secuelas  de oscuridad, en una dualidad que lo va ha esclavizar, ha someter a sus apetencias y dictados. 

                              

 EL EGO ES EL GRAN TIRANO Y ARTÍFICE DE TODA LA PERDICIÓN HUMANA.

¿Qué enseña el Budismo sobre el sufrimiento?

El budismo tiene como propósito coadyuvar al ser humano a superar el sufrimiento y la infelicidad.

El buda Shakyamuni consideró que la causa fundamental del sufrimiento era la tendencia del ser humano a desarrollar apegos de la más variada índole, y el desconocimiento del principio de la transitoriedad de todos los fenómenos, es decir, el hecho de que todo está en constante cambio y nada permanece igual. 
El bienestar, la dicha, la suerte, el afecto, la salud y la prosperidad están sometidos al flujo incierto de la vida. Sin embargo, el ser humano sufre cuando se ve despojado de las cosas que le son valiosas, y se ve profundamente impactado cuando, por ejemplo, debe enfrentar la realidad de la muerte.
 Por ello, el Buda enseñó que una manera de no dejarse abatir por el sufrimiento era erradicar los deseos mundanos, o los impulsos derivados de la ilusión y que tal condición de vida liberada de apegos conducía a la iluminación.


El "ser para la muerte" en la filosofía de Martín Heidegger

                                                         

El eje central de la filosofía de Heidegger es volver a formular la pregunta por el Ser. Y el hombre es el ser que se interroga acerca del Ser. Es el ser capaz de reflexionar sobre su propio ser y sobre el ser-en-general.

Ahora bien, el hombre cotidiano se descubre huyendo constantemente de sí mismo, de un temor que lo agobia. A esto Heidegger lo denomina “verfallen” (derrumbamiento) y consiste en una fuga de sí mismo. El sujeto se transforma en el cualquiera anónimo. El hombre que no es auténtico es el que se encuentra absorbido por las cosas que absorben a cualquiera y termina por interpretarse a sí mismo como una cosa entre otras.

 Pero, ¿Qué es el temor para Heidegger?
El temor no encuentra su origen en un objeto determinado y definido. Lo que al hombre le inspira temor es el mundo como tal. En el temor el mundo se le aparece al hombre irremediablemente en toda su nada. Un mundo que es ajeno a él. En el temor el hombre se encuentra a sí mismo como un ser arrojado a un estado en el que no está a gusto, y si trata de escapar de este hecho duro, si se refugia en el ser uno-como-muchos (das Man), su ser, su existencia se vuelve inauténtica. 

El temor es lo que constituye el significado propio, genuino y auténtico del yo. En el derrumbamiento el hombre se escapa de sí mismo, de su ser auténticamente el mismo, en última instancia de su ser hombre. En el temor el hombre se enfrenta con su ser como proyecto inacabado, su ser como posibilidad.
 El hombre ejerce la ejecución de su propio ser, pero siendo un proyecto caído. Caído porque aún no adquirido perfecto dominio sobre sí mismo. El temor descubre en el hombre la posibilidad de ser proyecto y esta posibilidad es la muerte. 
La muerte es entendida entonces como fin del ser potencial del hombre. La muerte es el fin de todo proyecto, o dicho de otra manera, todo proyecto se acaba con la muerte. Por consiguiente todo temor es temor a la muerte.
Pero la muerte es parte constitutiva de la vida del ser del hombre. El hombre desde que nace comienza a morir, comienza a vivir con la muerte. Tan pronto como el hombre viene a la vida ya es lo suficientemente viejo para morir.

                                            

EL HOMBRE PIERDE SU PAPEL, TODO ENTONCES CARECE DE SENTIDO.
La raíz de la palabra persona viene del griego. Es lo mismo que personaje en una obra teatral. Un personaje en una obra teatral le dice tu haz de príncipe, tu haz de princesa, tu haz de guerrero, alguno te da un rolo en la obra teatral. 
Pero si te han dicho que no hay obra teatral, tu no tienes ninguna misión, estamos aquí solos en el universo. Entonces nuestras raíces mas profundas de nuestro ser persona quedan truncadas, reconozco lo que se llama muerte óntica, óntica significa ser.
 Una cosa que decía Kierkegard: la muerte del ser. Ahora quiero ser, quiero ser para los demás, quiero ser para la cultura, quiero ser artista, quiero ser para los amigos, y cuando descubres que no eres para nadie, que no les importas a nadie.
"Por el temor que tenemos a la muerte estamos sometidos a la esclavitud del demonio".
 Epístola de Pablo a los hebreos.

                                                  

EL HOMBRE SE REALIZA EN EL AMOR Y EN CONTACTO CONSCIENTE CON SU DIVINIDAD SER CRÍSTICO INTERNO.

Y porque no podemos amar? Parece ser por el temor a la muerte. ¿
Que muerte? 
Cuando el hombre que se separa de su Fuente, comienza un drama, estamos en problemas.
 Si se pierde esa comunión de inmediato ocurre un divorcio con todo el cosmos, con el OM, sonido primordial, se bloquean los mecanismos sutiles o vórtices enregéticos que le dan vitalidad al cuerpo físico. 

APARECE LA ENFERMEDAD Y POR ENDE LA MUERTE. 
La reencarnación pierde todo sentido y los objetivos en esta vida se nublan, surgen los miedos, la angustia, el sin sentido, la amargura de verse y sentirse atrapado, sin propósito alguno, la enfermedad y finalmente la muerte.
Todo el nihilismo moderno se basa en esa división
¿Que sucede entonces? Pues que las raíces mas profundas de mi ser persona, lo que a mi me hace ser persona quedan muertas, quedan truncadas. Surgen las preguntas que la filosofía que siempre se han planteado.
¿Quien me ha hecho a mi? ¿De dónde vengo y hacia dónde voy? ¿Si Dios no existe, yo quien soy? Pierdo el contenido mas profunda de mí ser.

AMOR, LA MÁS ALTA VIBRACIÓN ENERGÉTICA

                                                

Ahora, el planeta y la conciencia humana cuentan, más que nunca, con la posibilidad de conectar con estos espacios sutiles y amorosos, por lo que ya no necesitas complicar ningún proceso de conexión y comprensión. Sólo debes mirar la vida con confianza, respirar siempre y en forma consciente, cuidarte como si se tratara de tu ser más querido, aceptando esta vida material, dual y terrenal…, es más, disfrutándola y dándote aquello que te gusta más, desde comer un helado, porque ese placer eleva tu vibración hacia el Amor propio, hasta dormir más de la cuenta un día porque tu cuerpo lo necesita, y tú amas tu cuerpo tal cual es, o al menos quieres hacerlo.

El principio para lograr crear y manifestar en el mundo lo que desees, consiste en elevar tu vibración energética. 
Es decir, aumentar su velocidad para llevarlo cada vez más cerca de la sutileza del Amor y no para quedarte pegado en las nubes, sino para traer ese Amor a vivir contigo en la Tierra. 
Esta es tu vida, la elegiste vivir en este tiempo en que es posible comprender la vida en su totalidad en tanto energía. 
Entonces, ya no es necesario despojarte del cuerpo o pasar meditando todo el día con los ojos cerrados para conectar con la Fuente de Amor, sólo basta que en conciencia, sin ser condescendiente contigo mismo y haciéndolo desde la disciplina que sea necesaria para tu propio viaje, disfrutes de la vida como el mayor de los regalos que te has podido dar, así algún día recordarás por qué estás aquí y el por qué de tu elección de vida.
Llegaremos al mismo punto de inicio, el Amor. Esa es la energía que te movilizó a venir a la Tierra y es la energía que te impulsa a recordar tu esencia.

Y verás cómo el mundo con todas sus criaturas se manifiestan ante ti y responden a tu Amor. Los animales y las plantas y todo lo que el planeta te ofrece, vibran en esta energía y son conciencia pura de Amor, por lo tanto, cuando seas capaz de tocar este estado vibracional, escucharás cómo te hablan y se comunican contigo.

                                                

ENTRAR EN LA COMUNIÓN CON TODO EL UNIVERSO.
Pasaremos a ser parte del Todo como una pieza más de la conciencia de Amor, en nuestro cuerpo físico y misma casa, ya que no es necesario que dejes atrás nada de lo conocido, sólo que transformes la manera de relacionarte con ellas, ya no en dependencia por falta de Amor, sino que en libertad.
Date el tiempo, que también es una forma de amarte, de respirar conscientemente, involucrando tu cuerpo en ese acto tan simple, pero que te recuerda que estás vivo. 
Todo ante tus ojos irá cambiando en esta hermosa locura de ser un ángel con cuerpo humano, y de recordar que lo eres. 

                           
 
EL EJERCICIO DEL AMOR, PERDONAR, CURAR, AMAR.
El perdonar es una energía al igual que todos los sentimientos y emociones que tenemos; con la diferencia, que después del amor incondicional, es la energía de más alta vibración que tenemos en conciencia humana, ya que forma parte de este (el amor universal), el amor a uno mismo, el amor a la humanidad y el amor a todo.
 El perdonar es la energía que está impregnada de la gracia suprema, que bendice a todos los involucrados y que libera; por lo tanto es una energía sanadora. La acción de perdonar es soltar, dejar libre y liberarse; es soltar cualquier situación o circunstancia que nos causa sufrimiento, es permitir que una energía de baja frecuencia se transforme en su estado natural, la energía del amor. 
 Permitir o estar en un estado de perdonar, es despedirse del sufrimiento, el dolor, la enfermedad, la pobreza, y te ayuda a ver el mundo de otra manera, te ayuda a cultivar y cosechar un mundo de alegría y felicidad. La falta de perdonar nos mantiene prisioneros y atados en la amargura, el resentimiento, y eso hace, que nos mantengamos estancados.
 El no perdonar es expresión de tener emociones de que hemos sido heridos en algún nivel, bien sea que estemos conscientes o inconscientes de ello. Muchas veces, no realizamos el acto de perdonar, porque sentimos justificación por tener dolor o sufrimiento o porque queremos castigar a quien sea, o lo que sea que pensamos que nos ha hecho daño.

                                                  


Decídete a perdonar.
Cuando perdonas es a ti al que PERDONAS, PUES ESE OTRO ERES TÚ.
En tu vida para cualquier tipo de situación o circunstancia, para quien sea o con quien sea, de manera que puedas ser libre y así prosperar en todos los sentidos de tu vida. 
Es una decisión que nos compete únicamente a nosotros mismos. 
 El no perdonar es enjuiciar y el juicio nos une a las personas o situaciones como el pegamento. 
El juicio crea separación ya que automáticamente establece que el otro es culpable y al considerar que el otro es culpable es porque tenemos culpabilidad en nosotros. 
 Dios te bendiga y gracias por permitirnos llegar a ti a través de este contenido, con el deseo firme y sincero de que te ayude a llevar la vida hacia el camino a la felicidad y la ascensión en el Amor.