Seguidores

viernes, 24 de enero de 2014

SOBRE EL CONTROL DE LA MENTE Y LOS SISTEMAS DE CREENCIAS.


EL PODER DE NUESTRO PENSAMIENTO UNIDO ES MAS FUERTE QUE CUALQUIER PENSAMIENTO OSCURO O NEGATIVO. 


Podemos controlar si nos lo propusiéramos el metabolismo que nos conduce a engordar y perder la figura, sin necesidad de dietas o aparatos, pastillas, etc. Se engorda por un descontrol emocional que te pide comer más y más... Así igual se enferma, un costip
ado no es en definitiva por el agua fría, ni por la bruma o el rocío de la noche, sino por la creencia de estos factores externos nos pueden dañar. 

Es decir, cada vez que manifestamos, creemos o decretamos algo con nuestro pensamiento y/o con nuestras palabras estamos dándole poder para bien o para mal, depende del observador y su evolución.


Nada, no digas nada, no digas la forma en que sucedió… Déjale eso al Universo. El Universo todo lo arregla si tú se lo permites. Sólo imagínate a ti mismo(a) pensando que todo sale perfectamente bien. Que estás lleno(a) de alegría porque todo será armonía, paz y abundancia para todos.

La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”.

Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.


En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensación de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.


Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.

CONTROLA TU MENTE, EL PODER LO LLEVAMOS DENTRO.