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viernes, 30 de agosto de 2013

REMODELACIÓN CEREBRAL DELFÍNICA

                           

La Remodelación Cerebral Delfínica se llamó en principio Remodelación Neuro-córtico-muscular. 
Es un aspecto de los Ejercicios Pleyadianos de Luz basado en los principios y técnicas de Moshe Feldenkrais, notablemente ampliadas por los pleyadianos. Neuro se refiere a cualquier cosa relacionada con el sistema neurológico o nervioso. Muscular, por supuesto, se refiere a los músculos del cuerpo.
Córtico se relaciona con el córtex, motor del cerebro, que gobierna la función motora o movimiento físico. Estos tres sistemas corporales se encuentran en comunicación constante entre sí y la salud; de su relación se determina la salud y plenitud estructurales del cuerpo. El objetivo de la Remodelación Cerebral Delfínica es liberar el sistema óseo de pautas de bloqueo que inhiban la espontaneidad y la libertad y que detengan el flujo de fluido cerebroespinal.

Éste se produce en el cerebro. Los huesos del cráneo se expanden y se contraen suave y levemente de modo constante, así como los huesos sacros. Este proceso de expansión y contracción bombea el fluido cerebroespinal a través del sistema nervioso central y lo mantiene lubricado, fresco y capaz de conducir corrientes eléctricas. Los estímulos eléctricos del cerebro generan las percepciones de sensaciones físicas y los impulsos que nos permiten movernos.
Cada movimiento, ya sea para dar una patada a una pelota o para elevar levemente una ceja, comienza con un impulso eléctrico en el cerebro que se envía a través del fluido cerebroespinal del sistema nervioso central a los nervios adecuados, los cuales a su vez activan el cuerpo produciendo el movimiento. 

Los delfines utilizan ambos lados del cerebro a la vez. Por su parte, la mayoría de los humanos actuales alternan un lado y otro, pero rara vez los utilizan juntos. Se ha dicho que los delfines ven a los humanos como si éstos estuvieran dormidos. Esto se debe a que los delfines duermen desconectando primero un lado del cerebro y luego el otro, manteniendo uno siempre activo. También se acepta generalmente que el ser humano medio sólo utiliza alrededor del 5 al 10% de su capacidad cerebral.
Se trata de un factor evolutivo y no de un estado humano normal. Tu objetivo final es convertirte en un ser de «cerebro total» como los delfines, los cuales son «hermanos y hermanas mayores» de la raza humana. 

Los delfines fueron enviados a la Tierra antes de la colonización humana para preparar las frecuencias y pautas evolutivas. Son Seres de Luz altamente evolucionados que se dedican amorosamente a los humanos para que cumplan sus propias metas evolutivas espirituales. Entonces, ¿por qué hace falta convertirse en ser de «cerebro total»? Si no se alcanza el estado de cerebro total, no se tendrá acceso a la propia totalidad espiritual, la conexión a través del ser Uno con Dios/Diosa/Todo Lo Que Es.
Para llegar al estado de cerebro total es preciso evolucionar espiritualmente y sanar físicamente el sistema eléctrico del cerebro y el cuerpo. Este sistema eléctrico es literalmente el enlace de comunicación a través del cual el espíritu habla y crea en el mundo físico. Cualquier bloqueo del sistema eléctrico inhibe la encarnación plena del espíritu y de la Presencia del Maestro. 

La red eléctrica es también la conexión más directa entre los Canales Ka, el cuerpo físico y el Yo Superior. Como la energía Ka es de naturaleza fundamentalmente eléctrica, el sistema de conducción eléctrica debe estar en buenas condiciones a fin de que la energía Ka circule y fluya plena y libremente. Por lo tanto, la salud de los sistemas nervioso y óseo son vitales para un flujo Ka pleno y libre de obstáculos.


                                            
Pensemos en los delfines moviéndose en el agua. Ni tienen calambres en la columna ni su tiempo de respuesta neurológica es torpe. Viven en armonía espontánea con ellos mismos y su entorno, su cuerpo responde de modo fluido a cualquier necesidad y situación. Cuando mueven las aletas, los movimientos fluyen como olas suaves en su cuerpo a través de su sistema nervioso, sin calambres ni contracciones. Esto es lo que los pleyadianos llaman el Efecto Ondular Delfínico.
Lo hace posible el hecho de que los delfines son seres desinhibidos, de cerebro total y evolucionados espiritualmente, alineados a través de su cuerpo y espíritu con la Tierra, el Sol, las estrellas y la conciencia colectiva que es Dios/Diosa/Todo Lo Que Es. Son el ejemplo gráfico de lo que la raza humana está destinada a ser; contienen las pautas y frecuencias vibratorias de la evolución humana sobre la Tierra. Su misma presencia sobre la Tierra es un elemento vital dentro del desarrollo espiritual humano. 

Cuando nace un delfín es su madre quien primero lo acaricia con el morro y lo toca, y después uno a uno los otros delfines del grupo que no están lejos. A través de las aguas se envía una llamada a quienes deseen dar la bienvenida al joven y «aceptarlo». Los delfines que responden «aceptan al pequeño» formando un círculo alrededor de él y de su madre. Nadan alrededor del círculo, primero en una dirección y luego en la otra, utilizando el sonar para enviar saludos y bendiciones al recién nacido.
Estos sonidos también sirven para crear los tonos armónicos necesarios para llevar la conciencia plena del espíritu delfínico a su cuerpo y para activar su Cuerpo Ka, el cual forma un enlace energético del recién nacido con las estrellas a través de las líneas axiatonales o Canales Ka. Las ondas de sonar crean un Efecto Ondular Delfínico acompañado de un sonido similar al que el movimiento del cuerpo de un delfín crea al tacto. Así se activa el sistema eléctrico y la respuesta corporal del pequeño, permitiendo al espíritu del delfín operar a través de su cerebro y su sistema eléctrico.
Los delfines adultos después acarician al pequeño con el morro y con el cuerpo. El proceso continúa hasta que el alma del pequeño delfín queda plenamente anclada y es capaz de mirar a través de los ojos del recién nacido. 

Según una teoría de Moshe Feldenkrais, cuando nace un ser humano el primer toque de otro ser humano en cada parte del cuerpo del recién nacido ancla la información neurológica de esta persona en el cuerpo del pequeño. En otras palabras, si fue tu madre quien primero te tocó el sacro, y ésta tenía una contracción en esa parte del cuerpo debida al miedo o a la vergüenza de su propia sexualidad, esa misma pauta de bloqueo se transfirió eléctricamente a través del toque de la madre, llegando al córtex motor del cerebro por medio de las terminaciones nerviosas del sacro.
Desde el córtex motor del cerebro se envió un impulso eléctrico a través del sistema nervioso hacia los músculos y huesos de la zona sacra, ordenando su contracción e impidiendo que esa parte del cuerpo se mueva libremente. Así se inició la propensión a la concentración de emociones como el miedo y la vergüenza en esta área del cuerpo, correspondiéndose con la contracción física. Los resultados han sido la anulación de sentimientos, la supresión de energía sexual y el comienzo de la fusión de los huesos sacros, incluyendo la parte inferior de la columna y las caderas. Con el tiempo se pueden desarrollar daños en la parte baja de la espalda, rigidez, malestar y dolor en la zona sacra y las caderas. 

Durante muchos años los problemas exteriores pasaron inadvertidos. En un momento posterior de la vida, quizá tan pronto como la pubertad o tan tarde como la mediana edad, aparecieron los síntomas. Tal vez experimentaste calambres y dolor extremos antes y durante los períodos menstruales. Después, con el tiempo, aparecieron molestias en la parte baja de la espalda y un dolor de cabeza durante esos períodos dolorosos.
Posteriormente, tal vez resbalaste y te caíste mientras bajabas la escalera de tu casa y te hiciste daño en la espalda. La pelvis aparecía desencajada en las radiografiar y llevaba mucho tiempo así, como demostraban los depósitos calcáreos y la fusión y el deterioro de las vértebras inferiores. 

Según el nivel de conciencia holística del doctor o quiropracticante que tuvieras en el momento del accidente, puede que relacionara o no los problemas menstruales, los dolores de la parte baja de la espalda y los dolores de cabeza con el problema de la pelvis desviada.
Quizás encontraste un médico que quería curarte operándote, o acabaste dependiendo de caros ajustes periódicos en la consulta de un quiropracticante que no resolvían el problema, ya que sólo se trataban los síntomas. Lo que hacía falta de verdad era un modo de que el cuerpo volviera a aprender a liberarse de la contracción, el miedo y la vergüenza para curarse a sí mismo.

Ésa es la intención detrás de la obra de Feldenkrais, la cual se ha visto potenciada con la Remodelación Cerebral Delfínica de los Ejercicios Pleyadianos de Luz. Durante el mes que recibí un curso intensivo de un diplomado Feldenkrais en California del Sur, los pleyadianos no dejaron de trabajar conmigo. Me dijeron que estos ejercicios serían vitales para la sanación de los sistemas nervioso y óseo de quienes quisieran sobrevivir a los cambios terrestres venideros y al incremento de las frecuencias en nuestro planeta.
Los pleyadianos estudiaron los ejercicios a través de mi cuerpo y el de aquellos alumnos del curso que quisieron, introduciendo mejoras en las materias impartidas. Los pleyadianos dijeron entonces que operarían sobre miles de personas en la Tierra durante los años siguientes para liberarlos de pautas de bloqueo y sanar su sistema nervioso. 

De mi propia experiencia como alumna y conejillo de indias sé que estos ejercicios pueden ser muy efectivos cuando se reciben directamente de los pleyadianos o a través de un especialista en Ejercicios Pleyadianos de Luz. La efectividad de la Remodelación Cerebral Delfínica de los pleyadianos varía del 65 al 85%, un porcentaje mayor que el de los ejercicios Ka.
Esto se debe a que los pleyadianos son capaces de operar con leves impulsos eléctricos dirigiéndolos hacia el interior del cuerpo mediante las mismas pautas de movimiento de la imposición de manos de un especialista. Puede que los problemas crónicos necesiten más que la ayuda etérica de los pleyadianos. Sin embargo, estos ejercicios pueden aliviar las pautas de bloqueo e impedir daños y dolores óseos. 

Yo misma he experimentado personalmente muy buenos resultados despejando problemas óseos a través de actuar con los pleyadianos. Parte del mérito es de los ejercicios paso a paso de movimientos de Remodelación Cerebral Delfínica que soy capaz de canalizar por mí misma cuando es necesario, y otra parte se debe a las sesiones etéricas con los pleyadianos.
Desde el principio del mes que duraría el curso, así como durante mis estudios con los pleyadianos, alcancé una comprensión natural y profunda de los ejercicios de Remodelación Cerebral Delfínica. Prácticamente desde el principio sabía de un modo innato ir más allá de lo que se me enseñaba y personalizarlo en mí misma o en un cliente.
Este don me ha liberado de tener que ir a un quiropracticante, lo cual había sido una necesidad frecuente para mí antes de esa época. 
Movimientos delfínicos


Los Movimientos Delfínicos de la Remodelación Cerebral Delfínica consisten en ejercicios paso a paso de movimiento en suelo. Los Movimientos Delfínicos pretenden enseñar al cuerpo a desaprender viejas pautas restrictivas moviéndose de un modo específico mientras nosotros nos observamos con cuidado a fin de ser conscientes de los detalles de los movimientos.
Cuando se es consciente de lo que se hace y a la vez se sienten los resultados en el cuerpo, uno queda libre para aprender nuevos modos de ser y de moverse que estén más acordes con lo que se es ahora y lo que se va a ser.
En otras palabras, damos al cuerpo nuevas opciones. Resulta interesante señalar que cuando el cerebro aprende un modo de hacer algo que requiere menos energía que el modo previo, abandona el modo antiguo y acepta la nueva opción más económica. Es preciso mucha más energía para mantener contraída una parte del cuerpo que para dejarla libre, alegre y espontánea como en el caso del Efecto Ondular Delfínico.
Por lo tanto, una vez que el cerebro experimenta una opción que permite la libertad, la alegría, la espontaneidad y la liberación de las contracciones, adopta ese modus operandi y le dice al cuerpo que actúe del nuevo modo. Por ello, la Remodelación Cerebral Delfínica es un proceso de aprendizaje: ya sea a través de la imposición de manos o de los Movi mientos Delfínicos, el cuerpo aprende a actuar de un modo más eficiente a través de la conciencia táctil y la presentación de alternativas más saludables y económicas.
Al centrar la atención plena sobre el propio cuerpo durante los movimientos Delfínicos descritos a continuación, se aísla la experiencia de aprendizaje de otro tipo posible de información neurológica, refinando y particularizando lo que reciben el cerebro primero y el cuerpo después. Por ejemplo, durante los procedimientos se te dirá que mantengas los ojos cerrados.
Esto se debe a que, cuando los ojos están abiertos, el cerebro recibe el bombardeo de información neurológica sobre formas, distancias, colores, fuentes de luz y cualquier otra cosa que caiga en el campo visual. Al cerrar los ojos se permite al cerebro acceder a nuevas opciones sobre el cuerpo y la salud que se implantarán de un modo más preciso y duradero debido al aislamiento y precisión de la información que llega al cerebro. 

Lo ideal al realizar los Movimientos Delfínicos es tumbarse en un suelo enmoquetado sin abrir los ojos en ningún momento. Haz que la respiración sea libre y abierta y escucha las instrucciones paso a paso. Como se ha dicho antes, si abres los ojos para leer las instrucciones, el proceso de aprendizaje recibirá cierto tipo de interferencias.
Cuando se abren los ojos o se lee, estas acciones no dejan de proporcionar información neurológica adicional al cerebro, haciéndole más difícil aislar la experiencia de los Movimientos Delfínicos. Se recomienda, por lo tanto, grabar las instrucciones en una cinta -si no tienes ya las cintas- o hacer que un amigo las lea a un ritmo lento que te permita explorar cada movimiento antes de pasar al siguiente. 

Realiza los Movimientos Delfínicos cuando tengas libres unas dos horas. Ese tiempo te dejará una hora para los movimientos en sí y una hora posterior para relajarte sin hacer nada concreto, leer, hacer gimnasia o ver la televisión. También es importante no hacer estiramientos durante la hora posterior a los movimientos de suelo. Realizarlos antes de ir a la cama es una gran idea, ya que esto permite la asimilación en el sistema nervioso antes de proceder con otras actividades.

A continuación se describen los pasos de este proceso, los cuales puedes ir leyendo sobre la marcha, escucharlos de un amigo o de una grabación:
Lleva sólo ropa holgada y elástica. No lleves cinturón, sujetador, tirantes o joyas durante éste o cualquier otro ejercicio de Remodelación Cerebral Delfínica. Quítate las lentillas o las gafas.

Busca un lugar cómodo en una moqueta con espacio para poder estirarte sin que ninguna parte del cuerpo toque paredes, muebles o cualquier otra cosa. Túmbate cómodamente sobre la espalda con los brazos a los lados y los pies en línea con los hombros. Cierra los ojos y no los abras hasta que termine la sesión, a no ser que estés leyendo las instrucciones.
Fíjate en tu respiración sin cambiarla. ¿Qué partes del cuerpo se expanden con la respiración y cuáles no?
Manteniendo los ojos cerrados, fíjate en cuál es el pie que mira más hacia él exterior que el otro.
Siente las pantorrillas tocar el suelo, luego la parte posterior de las rodillas y luego los muslos. ¿Se sienten relajados? ¿Crees que una pierna tiene más contacto con el suelo que otra? ¿Parece una pierna más sólida que la otra?
Explora los glúteos, la parte inferior de la espalda y la parte central buscando puntos de contacto con el suelo. Compara el lado derecho con el izquierdo.
Fíjate en la espalda de cintura hacia arriba. ¿Cuáles son los puntos de contacto de la espalda con el suelo? Compara el lado derecho con el izquierdo.
Siente dónde los brazos, muñecas y manos tocan y no tocan el suelo. ¿Son los mismos puntos en ambos lados?
¿Cómo se sienten el cuello y la cabeza en esta posición? ¿Tienes la cara paralela al suelo? ¿Tienes la barbilla apuntando al techo o apuntando al tronco?
Vuelve a sentir la respiración. ¿Ha cambiado? ¿Contienes la respiración mientras exploras el cuerpo? Si es así, mantén la respiración abierta y continuada.
En general, ¿cómo es el lado izquierdo del cuerpo comparado con el derecho?
Afirma lo siguiente en silencio: «Establezco el equilibrio recíproco entre mi glándula pineal y la glándula pineal de mi yo futuro iluminado, en cuanto al equilibrio y constitución general de cuerpo, mente, espíritu y emociones». Esta afirmación te coloca en sintonía con tu evolución natural con el propósito de liberar pautas de bloqueo y llegar a ser libre.
Sin dejar de prestar atención plena al movimiento del cuerpo, gira la cabeza lentamente hacia la derecha hasta donde llegue con comodidad y haz luego que vuelva al centro. Repítelo dos o tres veces. Siente hasta dónde llega la cabeza. ¿Es un movimiento suave o brusco? Moverse muy despacio es importante.
Ahora gira la cabeza a la izquierda hasta donde llegue con comodidad y que luego vuelva al centro dos o tres veces. Observa hasta dónde gira. ¿Es un movimiento brusco o suave?
Después mueve la cabeza de derecha a izquierda hasta donde la puedas girar sin esfuerzo. Esta vez no te detengas en el centro. Muévela muy despacio para permitirte observar el movimiento con detalle.

Sin dejar de mover la cabeza de un lado a otro, siente el efecto de este movimiento sobre otras partes del cuerpo. Observa la paletilla y el hombro derechos cuando la cabeza se mueva de derecha a izquierda y de izquierda a centro. Luego observa la paletilla y el hombro izquierdos cuando la cabeza se mueva de derecha a izquierda y hacia el centro otra vez. Sigue con el movimiento mientras exploras otras partes del cuerpo, ambos lados del pecho, la parte superior de la columna, los brazos, las costillas, la parte central de la espalda, la parte inferior de la columna y la zona sacra, las caderas. Piensa en el Efecto Ondular Delfínico mientras exploras. El más pequeño giro de la cabeza se traduce en una onda desinhibida que fluye a través del resto del cuerpo -a veces claramente y a veces muy levemente-. Pregúntate: ¿En qué parte del cuerpo se bloquea el Efecto Ondular Delfínico?


Descansa con los ojos cerrados de treinta segundos a un minuto.
Extiende el brazo derecho hasta el hombro de modo que quede en ángulo recto con el cuerpo mientras dejas quieto el brazo izquierdo.
Gira la cabeza de lado a lado dos o tres veces como antes, notando si el movimiento es más fácil en algunos puntos y más difícil en otros que cuando ambos brazos estaban a los lados.
Haz que el brazo derecho vuelva a descansar a tu lado y extiende el brazo izquierdo hasta el hombro en ángulo recto con el cuerpo.
Vuelve a mover la cabeza lentamente de lado a lado dos o tres veces, notando si el movimiento es más fácil en algunos puntos y más difícil en otros que cuando los brazos estaban pegados al cuerpo. ¿Hasta qué punto es distinta la facilidad de movimientos cuando el brazo extendido no es el derecho?
Con ambos brazos descansando a los lados, gira lentamente la cabeza de lado a lado dos o tres veces, comparando el movimiento a cuando el brazo derecho y luego el izquierdo estaban extendidos.
Ahora extiende ambos brazos hasta el hombro en ángulo recto con los costados del cuerpo.
Gira lentamente la cabeza de derecha a izquierda y viceversa tres o cuatro veces, comparando el movimiento con los anteriores, cuando los brazos descansaban a los lados, cuando el brazo derecho estaba extendido y cuando el brazo izquierdo estaba extendido. Mantén en segundo plano de tu conciencia el Efecto Ondular delfínico y siente si los movimientos se acompasan o son bruscos en comparación.

                             
Continúa el movimiento con ambos brazos extendidos y observa varias partes del cuerpo: el hombro derecho, la paletilla derecha, el hombro izquierdo, la paletilla izquierda, el cuello, los brazos, la totalidad de la columna, la zona sacra, la parte derecha del tórax, la parte izquierda del tórax, costillas derechas, costillas izquierdas, cadera derecha y cadera izquierda.
Descansa alrededor de un minuto.
Dobla la rodilla derecha de modo que se eleve y apoyes la planta del pie derecho en el suelo.
Con los brazos a los lados, gira lentamente la cabeza de lado a lado otra vez. ¿Hasta qué punto el movimiento es distinto con la rodilla elevada y el pie sobre el suelo? Continúa el movimiento mientras exploras las partes del cuerpo como antes: hombros, paletillas, columna, sacro, caderas. ¿Hasta qué punto son diferentes los movi mientos y su efecto en otras partes del cuerpo?
Baja la pierna derecha hasta el suelo y levanta la rodilla izquierda colocando la planta del pie izquierdo sobre el suelo. Vuelve a mover lentamente la cabeza de un lado a otro y explora las partes del cuerpo comparando las sensaciones con las de los anteriores movimientos de cabeza.
Sin dejar de mover la cabeza, dobla la rodilla derecha y coloca la planta de los dos pies sobre el suelo. Vuelve a explorar las partes del cuerpo, comparando el efecto que tiene sobre ellos el movimiento con los anteriores, cuando sólo elevabas una pierna y cuando las dos piernas estaban en el suelo. Observa hombros, paletillas, columna, costillas, sacro y caderas. Recuerda el Efecto Ondular Delfínico.


Sin parar de mover la cabeza, extiende el brazo derecho hasta el hombro en ángulo recto con el costado derecho y sigue explorando el cuerpo.


De nuevo, sin dejar de mover la cabeza, baja el brazo derecho y extiende el brazo izquierdo en ángulo recto con el costado izquierdo mientras sigues explorando el cuerpo.


No dejes de mover la cabeza mientras cambias al azar la posición de brazos y piernas. Observa el efecto de los movimientos de cabeza en las distintas partes del cuerpo. Sigue respirando y moviéndote despacio.


Cuando creas que has explorado y comparado bastante, descansa durante aproximadamente un minuto.


Con las dos piernas en el suelo y los brazos a los lados, gira la cabeza a la derecha y vuelta al centro dos o tres veces, comparando el movimiento con el de la primera vez. ¿Ha variado el alcance del movimiento? ¿Es diferente la calidad del movimiento?


Ahora mueve la cabeza hacia la izquierda y de vuelta al centro dos o tres veces, comparando el movimiento con el del principio de la sesión. ¿Cómo ha cambiado?


Gira la cabeza hacia la izquierda y a la derecha hasta donde llegues sin esfuerzo o incomodidad, repitiendo el movimiento varias veces. ¿Ha cambiado algo?


Haz en silencio la siguiente afirmación: «Afirmo que mi cuerpo, emociones, mente y espíritu asimilarán esta lección de movimientos con gracia y facilidad sin la reproducción de traumas de sanación. Recibo el Efecto Ondular Delfínico a través de todo mi cuerpo y sistema nervioso. Así sea».


Desde los pies hasta la cabeza, explora el cuerpo por completo, buscando puntos de contacto con el suelo, comparándolo con la exploración previa a la lección de Movimiento Delfínico. Observa la respiración.


Apóyate en un costado e incorpórate lenta y suavemente. Importante: no te estires ni hagas gimnasia durante una hora.


Siente tu equilibrio en los pies. Luego camina lentamente por la habitación sintiendo los pies en el suelo. Comprueba si sientes alguna diferencia en ti mismo con tu estado anterior al Movimiento Delfínico.
Túmbate, sumérgete en una bañera o baño caliente o siéntate en una silla cómoda durante unos minutos antes de reanudar la jornada. Procura estar sin las gafas o las lentillas cuanto te sea posible. No levantes objetos pesados o hagas ejercicios fuertes durante 24 horas, mientras el cuerpo asimila y continúa cambiando como resultado del Movimiento Delfínico.

Lo ideal sería esperar un mínimo de una hora antes de realizar el siguiente Movimiento Delfínico. Como en el anterior, lleva ropa holgada y elástica. Quítate joyas, sujetador, tirantes, cinturón, lentillas y gafas. Sobre todo, es bueno estar sin gafas y lentillas durante un mínimo de una hora o más tiempo si es posible después de esta lección de Movimiento Delfínico, ya que se concentra en los ojos.
Si llevas gafas o lentillas, es preferible realizar esta sesión de movimientos justo antes de ir a la cama.
Busca un lugar cómodo y espacioso en el suelo. Túmbate de espaldas con los pies separados en línea con los hombros y los brazos a los lados. Cierra los ojos. Busca los puntos de contacto del cuerpo con el suelo desde la punta de los pies hasta la cabeza. Compara el lado derecho y el izquierdo.
Afirma en silencio: «Establezco el equilibrio recíproco entre mi glándula pineal y la glándula pineal de mi yo futuro iluminado, con respecto al equilibrio y apariencia totales de cuerpo, mente, espíritu y emociones».
Dirige la atención a la pupila del ojo derecho. Mientras te concentras en la pupila, mueve despacio el ojo derecho hacia la derecha todo lo que te sea posible sinforzarte y luego devuélvelo al centro. Repítelo dos o tres veces. Comprueba si el movimiento es suave o brusco. El ojo izquierdo se moverá de modo natural, pero mantén la atención centrada sólo en la pupila derecha.


Ahora mueve el ojo derecho hacia la izquierda hasta donde llegue sin esfuerzo y luego devuélvelo al centro. Hazlo dos o tres veces. Sigue manteniendo la atención en la pupila derecha y comprueba dónde el movimiento es suave y dónde es brusco.


Manteniendo la atención en la pupila derecha, mueve el ojo derecho de izquierda a derecha sin parar en el centro dos o tres veces. Comprueba lo que te ocurre en el cuello y la columna al mover los ojos. ¿Hasta qué punto de la columna sientes que el movimiento del ojo afecta al cuerpo? ¿Hasta qué punto se relaciona el Efecto Ondular Delfínico con este movimiento y su efecto en el cuerpo?


Descansa aproximadamente de 30 segundos a un minuto. Comprueba las sensaciones del lado derecho y el izquierdo de la cara, de los ojos y de todo el cuerpo. ¿Sientes un lado más tridimensional que el otro? ¿Está un lado más vivo que el otro?
Sin dejar de seguir la pupila derecha con la conciencia, mueve tres o cuatro veces el ojo derecho arriba y abajo hasta donde llegue sin esfuerzo. Comprueba dónde el movimiento es suave o brusco. Observa la parte posterior de la cabeza, el cuello y la columna, comprobando hasta qué punto de ésta sientes el efecto del movimiento del ojo.
Ahora gira el ojo derecho en un círculo completo en el sentido de las agujas del reloj dos o tres veces, despacio. Observa dónde el movimiento es suave o brusco.
Ahora mueve el ojo derecho despacio en círculos en sentido contrario a las agujas del reloj, dos o tres veces. No dejes de percibir la naturaleza del movimiento y dónde no es suave.
Sigue moviendo despacio el ojo derecho en círculos, alternando un sentido y otro mientras exploras las siguientes partes del cuerpo para ver hasta dónde éste siente el efecto del movimiento del ojo: la parte posterior de la cabeza, cuello, hombro derecho, hombro izquierdo, parte superior de la columna, parte media de la columna, parte inferior de la columna, zona sacra, cadera derecha, cadera izquierda, pierna derecha hasta la punta del pie y pierna izquierda hasta la punta del pie. ¿En qué partes del cuerpo eres capaz de sentir los efectos del movimiento del ojo y en qué áreas no sientes los efectos? ¿Qué sentirías si tu cuerpo experimentara el Efecto Ondular Delfínico?
Descansa durante aproximadamente un minuto. Mientras descansas, comprueba si hay diferencias en el ojo derecho y el izquierdo y en los lados derecho e izquierdo del cuerpo.
Vuelve a dirigir la atención a la pupila del ojo derecho. Mueve esta pupila muy despacio haciendo un ocho de derecha a izquierda, dos o tres veces en una dirección y luego dos o tres veces en la otra dirección. Concéntrate sólo en observar la naturaleza del movimiento del ojo. 13. Descansa de 30 segundos a un minuto.
Sin dejar de concentrarte en la pupila derecha, mueve el ojo derecho muy despacio haciendo un ocho vertical o de arriba a abajo, dos o tres veces en cada dirección. Concéntrate tan sólo en observar la naturaleza del movimiento y en la forma del ocho. 
Descansa de 30 segundos a un minuto.


Concentrándote en la pupila derecha, mueve el ojo derecho despacio en forma de ocho diagonal desde la parte superior derecha a la inferior izquierda, dos o tres veces en cada dirección.


Descansa durante unos 30 segundos.


Sin dejar de concentrarte en la pupila derecha, mueve despacio el ojo derecho formando ochos diagonales, desde la parte superior izquierda a la inferior derecha dos o tres veces en cada dirección.


Descansa un minuto mientras comparas los ojos derecho e izquierdo, los lados derecho e izquierdo de la cara y los lados derecho e izquierdo del cuerpo.


Ahora vas a transferir la experiencia de aprendizaje desde el lado derecho del cuerpo al lado izquierdo como sigue: Coloca la punta de los dedos en las sienes derecha e izquierda. Di esta afirmación


en silencio mientras alternas golpes suaves en cada una: «Que las partes de mi cuerpo que han aprendido enseñen a sus partes homólogas. Comunica lo aprendido. Comunica lo aprendido».


Coloca los brazos de nuevo uno a cada lado y quédate quieto durante otro minuto.


Compara los ojos derecho e izquierdo, ambos lados de la cara y del cuerpo en su conjunto para ver si están más equilibrados. Si no es así, trata de transferir de nuevo lo aprendido repitiendo el paso 20.


Cuando la transferencia termine y te sientas más equilibrado, abre los ojos y mira a tu alrededor antes de incorporarte. Comprueba cualquier alteración de tu percepción visual. ¿Son los colores más brillantes, las formas más vivas? ¿Cómo percibes la profundidad? ¿La visión periférica?


Di en silencio: «Afirmo que mi cuerpo, emociones, mente y espíritu asimilarán esta lección de movi mientos con gracia y facilidad sin la reproducción de traumas de sanación. Recibo el Efecto Ondular Delfínico a través de todo mi cuerpo y sistema nervioso. Así sea».


Gira hasta apoyarte en un costado e incorpórate despacio. No te estires durante una hora.


Camina alrededor de la habitación sintiendo los pies en el suelo y observando el equilibrio del cuerpo.


Ahora ve a la cama, date un baño o siéntate o túmbate en silencio durante unos 15 minutos. No leas, veas la televisión o hagas nada que implique la atención de los ojos durante al menos una hora, o más tiempo si es posible. No te pongas las lentillas y las gafas durante al menos una hora, o más tiempo si es posible.

Otros Movimientos Delfínicos se han publicado grabados en cintas, como se explica al final del libro, o bien deben realizarse en persona con un especialista en Ejercicios Pleyadianos de Luz.



Estos ejercicios son los únicos Movimientos Delfínicos adecuados para presentarse por escrito. Los otros son más complejos y requieren atención plena en los movimientos. Aunque los ejercicios de Remodelación Cerebral Delfínica difieren en algunos puntos de la obra de Feldenkrais, estaría bien que leyeras Consciencia a través del Movimiento de Moshe Feldenkrais e hicieras más ejercicios de movimientos.

Los Movimientos Delfínicos que acabas de terminar pueden repetirse en el futuro si lo deseas, pero no es necesario. Una vez la información ha sido recibida por el córtex motor del cerebro, el aprendizaje es permanente. Los Movimientos Delfínicos no son como los ejercicios de yoga o de fortalecimiento ocular.
Sin embargo, podrías repetirlos después de unas pocas semanas a fin de llevar el aprendizaje a un nivel más profundo. 
    

                            

Remodelación Cerebral Delfínica mediante la imposición de manos etéricas
En este caso, las «manos» a las que me refiero son las manos etéricas de los cirujanos psíquicos pleyadianos. Como he dicho antes, los pleyadianos han realizado sobre mí un extenso trabajo de sanación durante años mediante la Remodelación Cerebral Delfínica y los Ejercicios Ka. He descubierto personalmente que la imposición etérica de manos que forma parte de la Remodelación Cerebral Delfinica me ha corregido y aliviado dolores óseos y musculares con grados diversos de efectividad. En algunos momentos el alivio del dolor y la corrección ósea eran inmediatos y completos. En otras ocasiones necesitaba la ayuda de un especialista en Remodelación Cerebral Delfínica o de ejercicios de movimiento que canalizaba para mí misma. 

Ni prometo ni digo nada en cuanto al efecto que te causarán estos ejercicios. Inténtalos y observa lo que ocurre. No te harán daño. Si no resultan efectivos, espera a cuando tengas necesidad inmediata de una sanación e inténtalo de nuevo. Si sigues sin percibir algo tangible, utiliza cualquier método que elegirías normalmente contra el dolor o dislocación de huesos y músculos.

Sólo necesitas una hora y quince minutos para la sesión, y otra hora de silencio posterior. Lleva sólo ropa holgada y elástica sin sujetador, cinturón, tirantes, gafas, lentillas o joyas. La imposición de manos etérica del Remodelamiento Cerebral Delfínico es perfecta antes de irse a la cama, ya que, tras la invocación ya te puedes dormir. Al despertar, la sesión habrá terminado y quedará asimilada en el cuerpo y el sistema nervioso.

-Éste es el proceso para las sesiones de Remodelación Cerebral Delfínica con imposición etérica de manos:


-Túmbate con una almohada bajo las rodillas, separa los pies en línea con los hombros y apoya la cabeza sobre la cama, tabla o suelo sin almohada.


-Invoca a los Emisarios Pleyadianos de Luz y pídeles una sesión de Remodelación Cerebral Delfínica con imposición etérica de manos. Diles si tienes zonas en particular de dolor, dislocadas o rígidas.


-Afirma en silencio: «Establezco el equilibrio recíproco entre mi glándula pineal y la glándula pineal de mi yo futuro iluminado, en cuanto al equilibrio y apariencia general del cuerpo, mente, espíritu y emociones».


-Relájate o quédate medio dormido. Que tu mente esté lo más quieta y vacía como sea posible. No es momento de meditar o procesar información. Es sólo un momento para ser receptivo y relajarse o dormir.


Al cabo de una hora y cuarto, o cuando despiertes a la mañana siguiente, di en silencio: «Afirmo que mi cuerpo, emociones, mente y espíritu asimilarán esta lección de movimientos con gracia y facilidad sin la reproducción de traumas de sanación. Recibo el Efecto Ondular Delfínico a través de todo mi cuerpo y sistema nervioso. Así sea».


Incorpórate despacio sin estirarte. Camina alrededor de la habitación despacio, dando dos o tres vueltas, sintiendo los pies en el suelo y comprobando el equilibrio.
Si no realizaste la sesión antes de dormir, sumérgete en una bañera, siéntate o túmbate en silencio durante otros quince minutos. No leas, veas la televisión, te estires o utilices las gafas o lentillas durante al menos una hora.

Puedes pedir recibir durante el sueño tantas sesiones de Remodelación Cerebral Delfínica con imposición etérica de manos como desees. Los pleyadianos no vendrán a actuar sobre ti si por alguna razón no es apropiado.
También existen grupos dedicados a movimientos y sanación que se encuentran regularmente con los pleyadianos en los planos astrales superiores durante el sueño. Si deseas unirte a ellos, afirma en silencio tu intención antes de dormir. Pide recordar tus sueños si es apropiado. Puede que los recuerdes o puede que no. En cualquier caso, la experiencia resultará muy provechosa para ti. 

No olvides ser siempre muy específico al pedir ejercicios durante el sueño. Pide que sólo los seres que sirvan al Plan Divino de Luz interactúen con tus cuerpos físico y astral mientras duermes. Asimismo, llama a los Emisarios Pleyadianos de Luz por su nombre completo cuando establezcas ejercicios durante el sueño o en cualquier otro momento con ellos.